Luego de varias semanas de negociación y sin respuestas que conformen al sector, los trabajadores educacionales no docentes agrupados en el Sindicato Unido de Celadores montaron una carpa en Casa de Gobierno a modo de protesta.
Miguel Sosa, sindicato de celadores, sostuvo que “en la última paritaria fuimos los que menos recibimos. Creemos que es justo”.
Las condiciones de los edificios escolares, la inestabilidad laboral de aquellos que cumplen funciones bajo el contrato de refuerzos y los que trabajan como serenos son algunos de los aspectos de la queja además de los bajos salarios.
“Lo que reclamamos celadores, serenos que pasen a planta permanente, que se les de capacitación, que se les reconozca la capacitación, que se les de un salario digno. Lo que pedimos dignidad salarial porque estamos muy mal, ganamos muy poco, un sueldo básico de un celador es de $516 y no supera de bolsillo los $1100”, agregó Miguel Sosa.
Fuente: Jornada On Line







